RESEÑA
Con la lengua afilada: Piedra de Trueque, de César Félix Sánchez Martínez.
César Félix Sánchez Martínez. Piedra de Trueque. Edición del Autor. Arequipa. 2011. Pp. 104.
Por: César Belan
La semana pasada vio la luz la ópera prima de César Félix Sánchez Martínez, joven promesa de la literatura arequipeña colaborador de Auto de Fe. El atildado escritor –para mayor prueba, su nombre- nos ofrece en esta oportunidad un libro de ensayos y “artículos de ocio”, como refiere él mismo, en el que se evidencia un correcto uso del lenguaje y una redacción pulcra, precisa y jocunda. Sánchez esboza sus polémicas ideas sobre el arte, la religión y la filosofía, abarcando de esa manera los tópicos universales para un humanista –como lo es él– a carta cabal.
El autor discurre firme, gracias a su amplio bagaje, por sendas tan dispersas como las “fallidas empresas del periodo desarrollista en Arequipa de la última década” y la “revalorización de Evelyn Waugh como figura de la narrativa universal”, pasando por “un abordaje crítico al Concilio Vaticano II y demás falacias modernistas”. Sin embargo, lo que encanta y motiva en su lectura no son necesariamente sus opiniones políticamente incorrectas, sino el grado de precisión y detalle en la redacción, a la vez que la ironía y buen humor –aprendido quizás de sus maestros Waugh o Chesterton- que se filtra en cada párrafo del libro. Dicho de otro modo, más allá de las ideas expuestas en el libro –acertadas muchas, según el parecer del comentarista- sus opiniones no serán pasadas por alto –aún por el lector más duro de oídos– gracias a la precisión retórica con las que las formula.
Agradecemos pues la aparición de Piedra de Trueque, libro que evidencia la precocidad de un autor que da muestras de una madurez literaria pocas veces vista en jóvenes de su generación. Un autor que, afortunadamente aún piensa, siente y vive bajo la lúcida inocencia de un niño, a veces travieso.